
Ojalá pudiera tenerla entre algodones cada día para que nadie ni nada pudiera lastimarla...pero no puede ser....Es más, últimamente ya ni siquiera nos vemos y cuando lo hacemos, ya casi nada es profundo.
Me gustaría volver al tiempo de "jergos de pocas", de los momentos "del Goya me mire", de que entre "Viguri por la ventana" (por cierto que horror) de los viajes de coche a la universidad con el aserejé incluido, y de la necesidad imperiosa de aprenderme los códigos de barras de los pilots para que no te los llevaras y te empaparas manos y brazos de tinta de colores. Bien... cuando quieras vamos y nos compramos unos pilots en Castellón y comemos en el vegetariano...pero todo con una condición... conduces tú!
Mil muaks y enhora buena, princesa mayonesa!!!!